Pensamos que no había retorno luego del fuego. Las viñas heredadas de conocedores inmigrantes europeos habían sucumbido a las consecuencias de un viento seco y una chispa que inició una secuencia trágicamente inolvidable.
Este vino es fruto del espíritu de conservación de plantas que se repusieron a la peor desgracia posible. Plantas fieles a su genética , herencia que ni el fuego pudo destruir.
Espíritu inmortal. Demostración absoluta del poder de la identidad y el desarrollo del carácter complejo de este vino.